Proyectos de Ley que deben ser impulsados por los diputados electos a la Asamblea Nacional desde la mirada de las Tecnologías Libres

José J. Contreras

Sin ánimos de extender demasiado este escrito, se enumerarán algunos de los proyectos de ley que, creemos, deben ser impulsados por los diputados en el próximo período legislativo que comienza en enero de 2016 desde una mirada que privilegia las Tecnologías Libres.

Ley de Libre Acceso al Conocimiento. El factor determinante del capitalismo en nuestra época es el conocimiento, por eso es llamado Capitalismo Cognitivo. Una de las principales características del Capitalismo Cognitivo es el secuestro por parte de intereses privados del conocimiento generado con recursos públicos. Necesitamos, en consecuencia, de una ley que resguarde que todo bien de conocimiento que haya sido generado con recursos del estado mantenga su carácter de “bien público” y que, por lo tanto, esté disponible para todos. Esto nos exige construir un tipo de economía apropiada para los bienes intangibles del conocimiento los cuales no se agotan con el intercambio sino que se enriquecen con el “compartir”. Un proyecto de ley de este tipo fue ya aprobado en primera discusión por la Asamblea Nacional.

Ley de Semillas. Uno de los principales modos de colonización que utiliza el capitalismo cognitivo es la reducción de la biodiversidad a través de la imposición de organismos modificados genéticamente. En efecto, como consecuencia del uso de semillas patentadas por transnacionales, y que en lo inmediato pueden tener mejor rendimiento que las semillas tradicionales, se crean mecanismos de dependencia que atan a los campesinos a la utilización sempiterna de semillas, plaguicidas y demás agroquímicos que en muchos casos terminan por empobrecer y enfermar la tierra. Para pulverizar esta dependencia necesitamos de una ley que resguarde el conocimiento tradicional de nuestro campesinado e incentive el uso de alternativas tecno-políticas que mejoren la producción agrícola promoviendo la soberanía e independencia. Un proyecto de ley de semillas, consensuado por movimientos campesinos a nivel nacional, fue ya presentado ante la Asamblea Nacional.

Ley de Universidades. Nuestra actual ley de universidades debe ser revisada, discutida, debatida y actualizada a nuestra época. La Ley de Universidades vigente se encuentra consustanciada con el escenario posterior inmediato a la finalización de la Segunda Guerra Mundial, al triunfo aliado y a la visión de política científica del estadounidense Vannevar Bush. Es necesario, traer a nuestro tiempo y geografía el problema de la universidad como centro de generación y difusión de conocimiento. Necesitamos una universidad que produzca conocimiento e innovación a partir de problemas nuestros.

Ley de Comercio Electrónico. En estos tiempos de globalización la transacción electrónica es cada vez más común. Sin embargo, en este ámbito vivimos una pérdida de soberanía que debemos atender. ¿Sabe usted que cuando instala aplicaciones informáticas tan comunes como Whatsapp o Facebook acepta que cualquier litigio debe llevarse ante tribunales extranjeros como los de Irlanda del Norte o del Estado de Nueva York? Nuestra ciudadanía no puede continuar con este desamparo legal ante aplicaciones informáticas apatridas que cada vez más inundan nuestro día a día. Necesitamos de una ley que le brinde protección legal a los venezolanos y venezolanas a la hora de transar e interactuar en la web.

Ley de Protección de Datos Personales. Las filtraciones que hiciese el Sr. Edward Snowden nos han permitido verificar que todos nuestras comunicaciones que hacen uso de aplicaciones informáticas como Gmail, Hotmail, Facebook, Whatsapp, Skype, Yahoo, Google, Bing, Windows y un largo etcétera son interceptadas y recopiladas por las agencias de inteligencia de los Estados Unidos de América y sus aliados. Como también se pudo verificar, esta información sigue fines políticos pero también sigue fines económicos. Con esta información nos perfilan de tal manera que pueden afinar sus estrategias de venta. Terminamos siendo manipulados como objetos consumidores inconscientemente. Por lo tanto, necesitamos de una ley que promueva un sistema nacional de protección de los datos personales de nuestra ciudadanía. Así como debemos preservar que el conocimiento público sea público, necesitamos promover que los datos privados de los venezolanos y venezolanas estén a resguardo y no puedan ser utilizados sin autorización.

Para impulsar estos proyectos necesitamos en la Asamblea Nacional de diputados que estén dispuestos a plantársele de frente a los intereses de las empresas transnacionales que dominan el actual sistema mundial del capitalismo cognitivo. Necesitamos también de diputados que sean capaces de enfrentarse a los intereses de las agencias de inteligencia de los EE.UU. y sus aliados de modo tal que impulsen un sistema que proteja a nuestra ciudadanía contra la invasión y destrucción de su privacidad. Necesitamos, a fin de cuentas, de diputados que sean voceros nuestros, voceros populares, y no palangristas de intereses foráneos antinacionales.

Se hace evidente que, ante este panorama, los militantes de todos los movimientos sociales que procuran la emancipación científico tecnológica como el FREBIN, los movimientos de software y hardware libre, las mesas de telecomunicaciones, el Frente de Batalladores de Internet, entre tantos otros, nos encontramos ante el deber de apoyar las candidaturas del Gran Polo Patriótico, como sea.

“Esto de las Tecnologías Libres
va mucho más allá del Software Libre”
Hugo Chávez Frías, 2006

Anuncios
Proyectos de Ley que deben ser impulsados por los diputados electos a la Asamblea Nacional desde la mirada de las Tecnologías Libres

Agradecimiento a Rigoberto Lanz

Quisiera intentar unas breves palabras de agradecimiento al camarada Rigoberto Lanz.

Con Rigoberto Lanz vivimos, según mi opinión, el intento actual más importante de teoría crítica sobre qué ciencia, qué tecnología y qué gestión pública nos sería la más propia a la Revolución Bolivariana. Su propuesta pretendía ir más allá del marxismo. No porque lo dejase atrás, sino porque lo incorporaba en sus bases para trascender a ese otro espacio en el que aparecen Marx, Lenin, Engels y tantos otros, como unos queridos camaradas de visión eurocéntrica. Nos tocaba a nosotros entonces la dura tarea de trascenderlos para sembrar las condiciones que posibiliten ese claro en el que la complejidad postmoderna supere la simplicidad moderna. Se trataba, nada más y nada menos, de emprender el camino robinsoniano porque ahora sí nos era posible.

En 2006, decía Lanz en un ensayo intitulado “Ciencia sin Conciencia”:

“El paradigma de la simplicidad está en la base de esta enfermedad del espíritu. Los dogmas metodológicos, los rituales académicos repetidos durante siglos, el peso enorme de un sentido común férreamente instalado en la cultura dominante, y sobre manera, la funcionalidad de esta mentalidad con la reproducción de las formas de poder predominantes en la sociedad, son los condicionantes que pueden explicar la impunidad con la que viene operando este viejo paradigma durante todo el trayecto de la Modernidad. Aquí nada es inocente. Cada palabra, cada gesto, cada aparato, cada práctica, están todos alineados con la racionalidad dominante, con la lógica del poder, con las ideas y creencias que prevalecen en estos tiempos” (p. 23).

Más adelante nos decía:

“… Esa inercia… ha de ser vencida para abrirle cauce a otros modos de pensar… que son también otros modos de vivir. En ese camino se está jugando una de las más caras apuestas de lo que ha de ser más adelante ‘una comunidad de hombres libres’ (como lo soñaba el viejo Marx)” (p. 25).

Y esta tarea debía ser abordada por una revolución triunfante desde el Estado (cosa de por sí contradictoria):

“Toca al Estado traducir una nueva visión de la ciencia y la tecnología en política pública, en asunto de todos los ciudadanos. Es en la cultura democrática donde se validan las estrategias y líneas de acción. La ciencia ha sido siempre cómplice del poder. Toca ahora una torsión histórica en la que se ponga al servicio de la gente no sólo en la utilización práctica, sino en la propia concepción que le da sentido. Esa es la novedad de estos nuevos tiempos. Concluye un modo de producir el conocimiento y aparece otro. Usted lo toma o lo deja” (“Repensar la Técnica”, p. 31).

Y además:

“Un nuevo paradigma para las ciencias y las técnicas demanda un esfuerzo sostenido de implantación de los nuevos tejidos institucionales que concuerden con los sentidos más profundos de una revolución cultural de esta envergadura. Allí no hay línea recta ni causalismos. Nadie tiene por allí guardado algún modelo de gestión que asegure esta consistencia. Se trata más bien de una búsqueda colectiva donde se pone a prueba una experiencia histórica de gran valor acumulada por civilizaciones enteras que han confrontado en su momento los mismos problemas de articulación entre la producción, la enseñanza y la gestión del conocimiento” (“Misión Ciencia: lo que dicen que digo”, p. 53).

¿Cómo lo hacemos? Pues la verdad es que no sabemos y sin embargo podríamos adelantar algunos asuntos fundamentales:

“La clave está en el progresivo empoderamiento de las comunidades de cara a los manejos de sus asuntos. No se trata de ‘llevar’ la ciencia al seno del pueblo sino de generar un proceso de apropiación crítica de todos los saberes en donde los conocimientos técnicos se confrontan con otros criterios de pertinencia, donde las experticias son interpeladas desde otros imperativos éticos y valoradas en razón de su capacidad de articulación con las necesidades de la gente…” (“Misión Ciencia: ¿Cuál es la diferencia?”; p. 57).

Ese pensamiento, su creencia en las posibilidades y potencialidades de la Revolución Bolivariana, la dominación del paradigma de la simplicidad en nuestras universidades y, sobre manera, en los medios de comunicación lo hicieron blanco constante de las miserias típicas de la canalla. Incluso después de muerto.

El 7 de octubre de 2011 lo ví por última vez. Estuvimos en la Escuela de Formación Algimiro Gabaldón en Los Colorados – Valencia. Compartimos una velada de discusión revolucionaria y junto a los camaradas Franco Díaz y Jesús Puerta le dedicamos un libro editado por Cenditel. “La Misión Ciencia en Retrospectiva” se llama, y está disponible para descarga aquí.

La verdad es que escuchamos poco a Rigoberto, muy poco. Le editamos y publicamos libros, le financiamos unos cuántos buenos eventos. Hubo uno en homenaje a Varsavsky sin parangón y otro en homenaje a Morin que no se le quedó atrás. No descansó en sus intentos por promover el debate. No descasó en sus intentos por sacudir epistemológicamente la institucionalidad. Tan poco descansó, que hace apenas un mes, el 14 de marzo, intentó asistir al homenaje al legado del Comandante Hugo Chávez que realizó el Centro Internacional Miranda… No pudo.

Es también importante destacar para los más jóvenes que a Rigoberto hay que estudiarlo no sólo en su discurso escrito sino también en su discurso oral. En la web, quedaron registrados varios de sus discursos. Seguramente saldrán otros. Hay uno en particular que se puede encontrar en este enlace  en el que Rigoberto culmina diciendo:

“La pedagogía política que más quiero resaltar en esta experiencia es que en efecto el debate es posible. El debate es esencial para la propia idea de revolución y sin ese debate, no solamente es que el cultivo del espíritu se puede marchitar, no solamente es que las ideas de los intelectuales que andan sin espacio y sin tribuna para decirlo así ‘se van a sentir deprimidos’. Es que, ¡peor que eso!, es que en efecto si no hay debate de ideas en la revolución, la revolución ella misma se marchita y es una falacia de revolución”.

Si no hay debate de ideas en la revolución, la revolución ella misma se marchita y es una falacia de revolución. Coño, ¡que “si no hay debate de ideas en la revolución, la revolución ella misma se marchita y es una falacia de revolución”!.

Ojalá podamos emprender su legado.

¡Agradecidos Rigoberto, agradecidos de la vida!

JJ Contreras

Nota: los ensayos citados se encuentran en el libro “Debate Abierto sobre Misión Ciencia. Tomo I/ En Red”. Editado en Caracas por el Ministerio de Ciencia y Tecnología. Año 2006.

Agradecimiento a Rigoberto Lanz

“Facebook” o la Sociedad Enredada

Facebook” o la Sociedad Enredada

José J. Contreras1

9 de Abril de 2008

Publicado en Saber Libre

En los últimos meses, ha estado de boca en boca un nombre: “Facebook”. Facebook es el nombre de un Sitio en la Internet que sirve de herramienta social para conectar gente (www.facebook.com). A este tipo de páginas es lo que se le llaman Sitios de Redes Sociales (SRS).

Facebook sirve para usos infinitos. Sirve para que se conecten en la Web los compañeros de clases del Colegio; sirve para que se conecten los viejos amigos separados físicamente por la distancia y el transcurrir de la vida; sirve para contactar prostitut@s (dicen que el gobernador del estado de Nueva York contactó una prostituta a través de un SRS que se llama MySpace); sirve para jugar, y; sirve también para la organización de un modo de hacer política. Facebook, por ejemplo, fue el canal de organización -a nivel mundial- de las manifestaciones contra las FARC que tuvieron lugar el 4 de febrero de 2008. Actualmente, sirve de espacio de organización para las manifestaciones contra el presidente Hugo Chávez que tendrán lugar el 11 de abril de 2008. Asimismo, cuenta con espacios para el apoyo y soporte de la candidatura de Leopoldo López y para contactarse aquellas personas que “odian a Mario Silva”.

Llama poderosamente la atención que el SRS sirve de alojo a una contundente mayoría de redes de derecha. Contundente, repito. Llama la atención porque, no hay nada que impida que los izquierdistas se conecten e interactúen. Pero, la participación de la izquierda es, en Facebook, bastante escuálida. Una explicación válida sería la relativa a que la clase social de quienes tienen acceso a la Internet es la burguesa. Pero la condición económica es necesaria, más no suficiente, para dar cuenta de la amplia mayoría de presencia de la derecha.

Creo que, más allá de lo económico, hay un modo de socialización que principalmente está teniendo lugar en la clase social más tecnologizada, es decir, la de la derecha. Se trata de una sociedad en red, o sociedad enredada. La metáfora de la red ha venido sirviendo desde hace ya varias décadas para hablar de la sociedad. Sin embargo, no es sino hasta nuestra actualidad que ella se nos está revelando con todo su monstruoso poder.

En la red, el otro aparece no como un ser humano que es un fin en sí mismo; tampoco es un prójimo de la misma comunidad de Dios que aspira “con-migo” a la Salvación; mucho menos un paisano con las mismas raíces comunitarias. No. El otro es, primordialmente, un “nodo”. Nodo que se activa -o se desactiva- en el entrelazamiento de miríadas de interconexiones. En la red, somos interruptores que prenden y apagan.

Muy importante en Facebook es la popularidad. La persona popular es aquella que logra irse convirtiendo en nodo central de la red. Los nodos centrales son aquellos con un número mayor de interconexiones que lo cruzan en comparación con la mayoría. O dicho de otro modo, me hago popular cuando muchos otros nodos hacen “clic” en mi perfil. ¿Qué es un perfil? Un perfil es mi presentación en el SRS. En mi perfil coloco mis datos personales, mis gustos y preferencias, mi red de amigos y, muy importante, mis fotos. Las personas más populares tienden a ser aquellas que colocan fotos muy atractivas de sí mism@s. Por cierto, la gran mayoría de la fotografías de las personas populares rayan entre lo muy sensual y lo pornográfico. También son muy populares actores y actrices de cine y televisión y personajes mediáticos como el candidato republicano John McCain. Seguramente si Mario Silva colocará su perfil en Facebook se haría tremendamente im-popular. Es decir, rápidamente acapararía millones de interconexiones para recordarle, por lo menos, a su señora madre.

En Facebook hay un juego que resume el modo social de la sociedad enredada. Se trata de “Friends for Sale” o “Amigos en Venta”. “Amigos en Venta” es un juego con un cierto parecido a monopolio, sólo que, en vez de comprar bienes raíces, compras gente (www.sellyourfriends.com). A la gente que compras los llamas “mascotas”. En los actuales momentos hay cerca de 700.000 personas jugándolo a nivel mundial, según dicen en la página oficial del juego en Facebook. Distinto al juego de monopolio, en el cual se intentan monopolizar los bienes raíces, en “Amigos en Venta” lo importante es la interconexión continua de compra y venta. No se trata de monopolizar mascotas. Todo lo contrario, se trata de que compres mascotas que las puedas vender rápidamente y con ello vas ganando más “dólares”. Por ello debes intentar adquirir mascotas atractivas. Si compras mascotas poco atractivas, te quedarás con unos “dólares” represados sin ganancia alguna.

Por otra parte, si eres mascota ganas “dólares” en cada transacción en que te compren y vendan. Por ello debes venderte y, en consecuencia, debes ofrecerte de modo atractivo. De aquí que es muy, pero muy, importante que coloques fotos sensuales en tu perfil. De hecho, poco importa si la foto coincide con quien eres fuera de línea. Los SRS están repletos de lo que llaman los “fakesters”. Estos “impostores” son usuarios que colocan fotos de otras personas -mucho más atractivas- en sus perfiles. La verdad es que en la sociedad enredada no importa quien eres fuera de la red sino como tu nodo se muestra en ella.

En “Amigos en Venta” lo importante es monopolizar las transacciones, es decir, las interconexiones. Las mascotas más populares son aquellas que adquieren más valor en las múltiples transacciones en la que están involucradas gracias a su atractivo en la red. ¿Se entiende ahora cómo lo importante es hacerse nodo central de las interconexiones de la red? Entre más atractiv@, más gente se conecta con tu nodo para comprarte o, al menos, para observarte.

Creo que la derecha encuentra en los SRS un espacio muy propicio para sus modos de organización política porque éstos reflejan el modo de socialización dominante en el capitalismo contemporáneo: la sociedad enredada.

En honor a la verdad, no sé muy bien qué es lo que en la izquierda intentamos llamar “hombre nuevo”. La verdad es que no lo sé. De hecho, creo que el “hombre nuevo” es más una pregunta que una respuesta. Lo que sí sé, y sabemos, es que el “hombre nuevo” no es una “mascota” de compra y venta. Lo que sí sé, y sabemos, es que lo humano no se reduce a un interruptor que se activa o desactiva a conveniencia. Y también sé que en la izquierda creemos y sabemos que la “popularidad” sabe a pueblo y no a sociedad enredada

¿Se entiende ahora por qué la izquierda no se ve, no se puede ver, no puede haberse visto, en Facebook?

1Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Tecnologías Libres (CENDITEL). E-mail: jcontreras@cenditel.gob.ve

“Facebook” o la Sociedad Enredada

Del Fracaso del Desarrollo al Desarrollo Endógeno Sustentable: la Nueva Organización de Desarrollo Regional

Artículo publicado en conjunto con el Prof. Alejandro Ochoa y la Prof. Claudia Pilonieta en la Revista Venezolana de Gerencia.

La versión digital se encuentra disponible: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/290/29003703.pdf

Link directo: Del Fracaso del Desarrollo al Desarrollo Endógeno Sustentable

Del Fracaso del Desarrollo al Desarrollo Endógeno Sustentable: la Nueva Organización de Desarrollo Regional

La Misión Ciencia está en la Calle en manos de los Comités de Saberes de los Consejos Comunales: la experiencia de Mérida

La Misión Ciencia está en la Calle en manos de los Comités de Saberes de los Consejos Comunales: la experiencia de Mérida

Por: José J. Contreras
Fecha de publicación: 18/07/07


¿Qué es una Misión? Esta es una pregunta que pocas veces hacemos y que, por ello, trae muchas, pero muchas, confusiones. Los ejemplos prototípicos de lo que debe ser una misión son dos: Misión Robinson I y Misión Barrio Adentro I, las originarias de todo este movimiento misionero. Sus características fundamentales son también dos: objetivos claros y estructura para estatal. A mi parecer, todo aquello que no cumple con estas características no es, en verdad, una misión.

Del otro lado nos encontramos al estado burocrático. El estado no tiene otro objetivo claro que no sea el sostenimiento de sí mismo. El fin del estado es mantenerse y multiplicarse a sí mismo. Toda organización burocrática siempre procurará principalmente sus objetivos propiamente burocráticos y sólo en un tercer o cuarto lugar procurará atender los fines medio difusos que la sociedad le demanda. Por ejemplo, si un funcionario público tiene una cita con una comunidad, pero su jefe inmediato le exige otra actividad, el funcionario diligentemente suspenderá la reunión con la comunidad; si una organización tiene recursos limitados y ellos sólo alcanzan o bien para pagar los salarios o bien para llevar a cabo los proyectos que la sociedad le reclama, los funcionarios de la burocracia cubrirán, sin siquiera dudarlo, los gastos relativos a los sueldos y salarios. Siempre, en todo momento, la burocracia pondrá por delante, la burocracia.

Las misiones originarias, repito Barrio Adentro y Robinson, escaparon de esta lógica. Sus fines estaban claros: alfabetizar a la población y brindar medicina familiar. Su burocracia, mínima. Su motivación, máxima. Su espíritu, revolucionario. Sin embargo, la estructura burocrática del estado se cree necesaria (no estoy seguro que así sea) para la distribución de los recursos. Por ello, la estructura para estatal necesitaba de la burocracia. Pronto, empezaron a surgir misiones II, III, y hasta IV las cuales ya no eran para estatales sino que ocurrían dentro del marco burocrático. Cuando la misión ocurre dentro del marco burocrático se da una transformación. La misión ya no es una misión sino una sobremarcha. Me refiero con “sobremarcha” a aquella fallida política del presidente Chávez previa al 2002 que consistía en dirigir cantidades extraordinarias de recursos a la burocracia con el fin de lograr más metas. El resultado, debe ser por todos recordados, cientos de miles de millones de bolívares en cuentas bancarias inmovilizadas por una burocracia incapaz y sin motivación revolucionaria. Eso sí, los sueldos nunca dejaron de ser cobrados quincenalmente.

En toda misión encontraremos, o deberíamos encontrar, dos momentos: el momento misionero y el momento de soporte misionero por parte de la burocracia. Dicho con otras palabras, en toda misión encontraremos: la revolución y la sobremarcha.

Cuando en los profesores universitarios ocurren las palabras “Misión Ciencia” aparecen allí las famosas subvenciones S1, las famosas becas, los famosos pasajes para congresos en Boston y París. El objetivo, en el mejor de los casos, es el “paper”. Si un plan de ciencia y tecnología se estructura con base en una gran mayoría de profesores universitarios inevitablemente será un plan que responderá a la burocracia científica. La burocracia del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación buscará siempre sostenerse a sí misma y ello terminará, repito, en el mejor de los casos, en publicaciones en revistas arbitradas por los mismos profesores que publican en ella. La burocracia se evalúa a sí misma.

Pero la Misión Ciencia no es eso. La Misión Ciencia tiene sus dos momentos: el de la revolución y el de la sobremarcha. Los momentos revolucionarios son varios hablaré de uno de ellos: los comités de saberes que ocurren en los Consejos Comunales. Los Comités de Saberes son instancias de promoción del conocimiento, tanto en su cariz popular como también en el científico tecnológico, en las que se exploran diversos caminos en los que el conocimiento puede promover el desarrollo endógeno de la comunidad. De allí pueden surgir diversos tipos de proyectos de acuerdo a las necesidades que detecten las comunidades y que ameriten de un uso más o menos intensivo del conocimiento.

Citaré algunos ejemplos del Estado Mérida. Hace poco, comunidades de la parroquia Arias del Municipio Libertador presentaron proyectos turísticos para rescatar los antiguos caminos de recuas de la Sierra Nevada. Se trata de un turismo en el que se conoce la flora, la fauna y las historias de los caminos, lo que hacían, transportaban y comercializaban los abuelos. En el proyecto hay promoción de artesanía, de terapias alternativas y de plantas medicinales todos presentados por los mismos habitantes. De acuerdo a tales proyectos los habitantes solicitan asesoramiento de profesores y es allí donde entran en juego las universidades. No antes. Aquí el profesor universitario es un servidor público y la comunidad juega su papel protagónico de líder. Poco a poco nos alejamos de la comunidad como objeto de estudio y ella pasa a ser sujeto de desarrollo. Hace poco presencié un caso bien interesante en el Municipio Sucre en el que unos antropólogos fueron a enseñarle a una comunidades indígenas lo que debían hacer para lograr su reconocimiento jurídico. A los diez minutos se paró un cacique, interrumpió la clase magistral y luego los indígenas tomaron el control de la reunión y los profesores pasaron a tomar un papel de servidores (su papel de “investigador” no es que se pierde, pero toma un papel secundario ante la comunidad en función del de “servidor”). Hasta hace poco los cursos de introducción a la computación eran dictados únicamente en horario matutino y vespertino los días laborales de la semana. Gracias a la presión de las comunidades se consiguieron cursos comunitarios de fin de semana. Tanto los infocentros como las Casas de Ciencias habían venido siendo instaladas principalmente en espacios propios de la burocracia, las comunidades están solicitando su instalación en los espacios comunitarios. Esperamos que los nuevos Infocentros y las nuevas Casas de Ciencias sean espacios propiamente comunitarios (ya se han girado las solicitudes, nos queda esperar la respuesta del momento de la sobremarcha). Por allí tenemos un comité de saberes montando un lombricultivo en el Municipio Miranda, y otro montando un sistema de alerta temprana por su proximidad al río Albarregas, entre otros.

Cuando pensemos en la Misión Ciencia, debemos situarnos en ese espacio misionero propiamente revolucionario en el que la comunidad se apropia del conocimiento de acuerdo a sus problemáticas. Si situamos a la Misión Ciencia en el marco de la burocracia científica nos mantendremos en la búsqueda por sostener a la misma burocracia engendrada en el puntofijismo. La misión de la Misión Ciencia está allí en los Comités de Saberes de los Consejos Comunales sembrando la revolución socialista en la apropiación del conocimiento.

La Misión Ciencia está en la Calle en manos de los Comités de Saberes de los Consejos Comunales: la experiencia de Mérida

Strengthening Public Policy for a Sustainable Exchange of Knowledge between National and International Interests: Recent Legislative Developments in the Area of Traditional Knowledge in Venezuela

Capítulo en libro publicado con Rafael Fuentes Niño y Luisa Bernal http://www.unctad.org/en/docs/ditcted10_en.pdf

Protecting and Promoting Traditional Knowledge: Systems, National Experiences and International DimensionsProtecting and Promoting Traditional Knowledge: Systems, National Experiences and International Dimensions

Strengthening Public Policy for a Sustainable Exchange of Knowledge between National and International Interests: Recent Legislative Developments in the Area of Traditional Knowledge in Venezuela

¿Se pueden Vulnerar datos en Criptografía de 128 bits?

¿Se pueden vulnerar datos en criptografía de 128 bits?
La seguridad de un referendo revocatorio automatizado

6 de julio de 2004

http://www.voltairenet.org/article121360.html#article121360

 

La discusión sobre las posibilidades de fraude en el venidero Referendo Revocatorio Presidencial se ha venido llevando a cabo a través del análisis de la automatización como modo de eliminar, o al menos reducir, los anteriores vicios. El fraude se vale principalmente de la falsificación de documentos de identidad, del forjamiento de las actas en los centros de votación y/o de la tergiversación de los datos compilados en el centro de acopio principal situado en la sede del ente comicial en Caracas.

Pero, si bien este sistema automatizado puede reducir la posibilidad del fraude tradicional, ¿no abre otras posibilidades de hacerlo a través de la manipulación de datos por parte de piratas informáticos, mejor conocidos como hackers?… ¿No es más transparente un sistema de conteo manual, con testigos de las partes involucradas en todas las instancias de compilación, que una caja negra automatizada vulnerable a los temibles hackers?… Ante esta pregunta, la compañía SmartMatic, que provee el servicio de automatización al Consejo Nacional Electoral, nos contestaría de manera rápida y segura que no, debido a que la información será transmitida de manera “encriptada (sic.) o codificada de una forma extremadamente dura, con clave pública/clave privada de 128 bits, la más fuerte que existe” [1].

Ahora bien, ¿qué es un código criptográfico?. Es un mensaje en clave secreta que impide que quien no conozca la misma pueda descifrar el mensaje. Por ejemplo, si usted dice “cutilo-cutico” y su interlocutor sabe que la clave es quitar el “cuti” de cada sílaba, entonces sabrá que usted está diciendo “loco”, de otro modo no entenderá nada.

Los códigos criptográficos han sido usados desde la antigüedad, en especial en tiempos de guerra y siguen siendo utilizados, potenciados con las capacidades de cómputo del momento. Los sistemas de comunicación por Internet lo usan cada vez que accedemos al correo electrónico o cuando revisamos una cuenta bancaria.

Existen diversos tipos: uno de ellos es el código criptográfico de 128 bits. Para descifrarlo tenemos una única posibilidad en un número de 128 guarismos de largo en combinaciones de ceros y unos. De acuerdo al Departamento de Justicia de Estados Unidos se necesitaría un promedio de 58 años de procesamiento continuo en un clúster de 10 mil procesadores Pentium, trabajando paralelamente, para poder descifrar la “llave” de un código de sólo 64 bits [2], de acuerdo al Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) del mismo país se necesitarían 149 billones de años si fuese un mensaje en criptografía de 128 bits [3].

La “llave” es un número de, en este caso, 128 guarismos de largo de diversas combinaciones de ceros y unos que permite descifrar el mensaje. Se trataría del “cuti” del ejemplo anterior. Lo que dicen los representantes de SmartMatic es cierto, un código criptográfico de 128 bits es imposible de burlar, incluso para la CIA, la NSA y el Departamento de Defensa de los EE.UU. y ellos lo saben, muy bien, por cierto.

Desde 1971 IBM estaba en capacidad de proveer productos de traducción de códigos criptográficos de 128 bits, sin embargo la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EE.UU. se lo prohibió y sólo pudo liberar productos de hasta 56 bits [4]. Hasta 1996 ninguna compañía estadounidense podía vender productos de criptografía de más de 56 bits sin la autorización expresa del Departamento de Estado.

A partir de 1996, a instancia del entonces vicepresidente Albert Gore Jr., la responsabilidad por la política alrededor de los códigos de criptografía pasó al Departamento de Comercio para así impulsar el desarrollo del comercio electrónico. Rápidamente la comunidad de inteligencia de EE.UU. (la CIA, la NSA, el Departamento de Defensa y el FBI) intervino y se introdujo en el Congreso el Proyecto de Ley 695 (H.R. 695) para procurar modos mediante los cuales no se vendiese libremente los productos de criptografía de 128 bits o se tuviesen herramientas para poder acceder a las “llaves” que permitían descifrar los mensajes codificados de aquellas personas y organizaciones bajo vigilancia por las agencias de inteligencia.

Los propulsores de la ley enfrentaron las críticas de los defensores del derecho a la privacidad mostrando que para ese momento ya se sabía que Ramzi Yousef, quien había planeado el sabotaje de once vuelos de aerolíneas estadounidenses, usaba códigos electrónicos criptográficos. Corría 1997 cuando el plan de Yousef fue descubierto y desmontado. El plan del once de septiembre de 2001 no tuvo la misma suerte…

El Comité de Defensa del Senado estadounidense en la discusión alrededor del Proyecto de Ley 695 citaba al entonces Secretario de Defensa William Cohen quien decía que “la aprobación de una legislación que efectivamente elimine las regulaciones en la exportación de códigos de criptografía comercial, minaría los esfuerzos de los EE.UU. por promover una infraestructura de recuperación de llaves que preserve las habilidades de los gobiernos para contrarrestar al terrorismo mundial y al tráfico y proliferación de narcóticos” [5].

Como resultado de esta discusión se decidió que se permitiría el uso libre de la criptografía de 128 bits dentro del territorio de EE.UU. y Canadá. Para poder acceder a portales que usan códigos criptográficos de 128 bits desde fuera de los dos países norteamericanos, las empresas estadounidenses concertaron con el Departamento de Comercio la habilitación en los navegadores de Internet de emuladores que permitiesen simular un ambiente de codificación de 128 bits, mientras que en realidad se encuentra en uno de 40 bits.

El emulador de Internet Explorer se llama Server Gated Cryptography, el de Netscape International Step-Up Un buen resumen en castellano lo puede obtener en [ [6]. La diferencia entre un código de 128 bits y uno de 40 es 309.485.009.821.345.068.724.781.056 posibilidades lo cual se traduce en que una agencia de inteligencia militar puede traducir un código de 40 bits en microsegundos mientras que tardaría milenios en el otro caso [7].

Sin embargo, los productos de criptografía de 128 bits pueden ser exportados fuera de los EE.UU. siguiendo meticulosos trámites ante la Oficina de Seguridad e Industria del Departamento de Comercio. En las regulaciones se menciona que las restricciones de exportación incluyen revisiones técnicas del producto cuando se trate de la venta a otros gobiernos siempre que fuesen los de Suiza, Nueva Zelanda, Australia, Japón y los de algunos países de la Unión Europea. La exportación de productos de criptografía a gobiernos de países distintos a los ya mencionados es posible, pero siguiendo trámites aún más restrictivos. Por último, se prohíbe expresamente toda exportación a particulares u organizaciones en Cuba, Irán, Irak, Libia, Corea del Norte, Siria y Sudán [8].

De modo tal que, dado todo lo anterior, la empresa SmartMatic o bien nos está proveyendo un sistema de emulación de criptografía de 128 bits que realmente es de 40 bits, o por el contrario de un producto cuya exportación ha sido revisada y aprobada, incluso técnicamente, por el gobierno de Estados Unidos. En el primer caso, el código es fácilmente violable con la infraestructura electrónica adecuada. En el segundo, SmartMatic, que vale la pena recordar es una compañía estadounidense con sede en Boca Ratón (asociada además en el consorcio SBC con Cantv cuyo accionista mayoritario es la empresa GTE, también estadounidense), debió haber obtenido permiso del gobierno de EE.UU. para utilizar un producto de criptografía en el sistema electoral del Estado venezolano.

¿Bajo qué condiciones obtuvieron el permiso de usar un producto de criptografía en Venezuela? ¿Sería mucho especular que con este sistema de criptografía el gobierno de EE.UU. podría estar en capacidad de modificar los datos en el sistema electoral automatizado que estamos implantando para eliminar los vicios del sistema manual? ¿Será que el gobierno del presidente George W. Bush tiene la llave electrónica que le permitiría vulnerar los datos del venidero Referendo Revocatorio del mandato constitucional del presidente Chávez?

 José J. Contreras
Cursante del Programa de Doctorado en Ciencias Aplicadas, Mención Sistemología Interpretativa, Universidad de los Andes


[1] “Conozca las máquinas de SmartMatic y sepa cómo se votará el 15 de agosto”. Radio Nacional de Venezuela. http://www.rnv.gov.ve/noticias/?act=ST&f=15&t=6034

[2] “Department of Justice. FAQ on Encryption Policy, April 24, 1998”. http://www.usdoj.gov/ criminal/cybercrime/cryptfaq.htm

[3] http://www.bxa.doc.gov/encryption/guidance.htmhttp://csrc.nist.gov/CryptoToolkit/aes/aesfact.html

[4] Peha, Jon. Encryption Policy Issues. http://www.ece.cmu.edu/ peha/encrypt.pdf

[5] Committee Report 1 of 5 – House Rpt. 105-108 – Part 3 – Security and freedom through encryption (Safe) act of 1997. http://thomas.loc.gov/

[6] http://digisign.50megs.com/sgc.html->http://digisign.50megs.com/sgc.html%5D.

[7] http://www.sslreview.com/ssl-certificate-content/sgc.pdf

[8] Verhttp://www.bxa.doc.gov/encryption/guidance.htm

¿Se pueden Vulnerar datos en Criptografía de 128 bits?