Communitas: la Pedagogía Crítica a Fondo

Resumen—Se presenta una crítica a la noción de “Concienciación” de Paulo Freire. Para ello se realiza un resumen de las ideas de Freire las cuales son interpretadas a la luz de un contexto de ser humano tecnológico. Este contexto está inspirado en las ideas de José Ángel López Herrerías sobre el “Humanismo” que se basan en la obra de Martin Heidegger. De la interpretación, se adelanta una crítica a la idea de “Concienciación” freireana en la que ésta aparece como punta de lanza en la animalización del ser humano. Sin embargo, de los cabos sueltos, se presenta una perspectiva distinta en la que el “ser más” freireano entra en comunión con un “ser más” originariamente humano heideggeriano que escape del animalitas en el tránsito del communitas. A partir de acá, se esbozan las ideas seminales para una educación distinta, basada en la apertura, en el diálogo del taller hacia la formación de un ser humano que supere la explotación en vías del cuidado del advenimiento.

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Communitas: la Pedagogía Crítica a Fondo

La tradición tras “Caracas ciudad de despedidas”

Sorprende el revuelo que ha causado el cortometraje “Caracas Ciudad de Despedidas” de Ivanna Chávez y Javier Pita. Me enteré de este vídeo al verlo tres días seguidos de tendencia en Twitter. Por supuesto, no es que estaba allí por su calidad porque la verdad es que el corto está bastante majunche. Hay poca ilación, desvaríos y ni hablar de la dicción. Lo que nos llama la atención allí es otra cosa. ¿Qué es?

Entre tantas cosas que han salido por ahí la reflexión más seria, en mi opinión, es la del camarada José Roberto Duque colgada en su blog e intitulada “Ciudad de despedidas, ciudad dividida“. Dice Duque “Caracas no es una sola, así que eso tampoco es la juventud caraqueña: es apenas el fragmento de una especie de tribu caraqueña o urbana, de clase media o con aspiraciones de serlo”. Según Duque, esta pequeña tribu son fascistas en formación y gracias al desarrollo de la lucha de clases que se está viviendo en Venezuela, con el tiempo, desaparecerá.

La cosa no es tan simple. La formación del pueblo venezolano se ha visto marcada por la lucha entre dos discursos contrapuestos, discordantes, enfrentados el uno al otro, pero reunidos en torno a un mismo ente al que llamamos “Venezuela”. Uno de estos discursos es el que llama a formar un pueblo con identidad propia. Se trata de permitir el despliegue de nuestra endogeneidad a partir de aquello que nos es más propio. Es decir, desde este discurso la búsqueda es por desplegar nuestra venezolanidad. El otro discurso llama a europeizarnos, a civilizarnos, a ser como ellos. En el último, se trata de que progresaremos cuando por fin lleguemos a ser como es Madrid, Londres, París o Nueva York. Ese es nuestro destino. Dejaremos de ser “colonia” cuando seamos igualititos a las metrópolis.

Esta dialéctica estuvo allí presente el 19 de Abril de 1810 y contribuyó al bochinche que desbarató la Primera República. Estuvo allí en La Cosiata. Fue tema principalísimo de discusión a principios del siglo XX. Muchísisima mejor realizada que “Caracas, Ciudad de Despedidas” lo fue “Ídolos Rotos” de Manuel Díaz Rodríguez y publicada en 1901. En ella, Soria -el protagonista- es un artista que sueña con París. Es un desarraigado, descomprometido con su pueblo, un apátrida pues que no siente pertenencia a  Caracas. Al final, en medio de una revolución, Soria decide emigrar mientras pronuncia lapidante: Finis Patria. Para el tiempo en que Díaz Rodríguez escribe “Ídolos Rotos”, Venezuela vivía la Revolución Liberal Restauradora con Cipriano Castro a la cabeza.

En 1905, Tulio Febres Cordero publicó su “Don Quijote en América” que en mi humilde opinión es una magistral expresión artística de la dialéctica discursiva a la que aquí nos referimos. Dos personajes escenifican esta lucha: Santiago y Policarpo. Santiago regresa al país y lo redescubre en sus caminos, pueblos y personas. Policarpo copia hasta el ridículo el fulano progreso extranjero. Él sólo quiere irse y despotrica hasta el cansancio de su patria. Al final, Santiago se establece y hace familia en Mapiche, un pueblo de la Venezuela profunda. Policarpo emigra, o sea.

Nosotros debemos comprender que es en esta dialéctica que nos hemos conformado como pueblo. Ciertamente en las distintas tribus encontraremos predominio de uno u otro discurso. Por supuesto, que en la oposición encontraremos más gente que quiera emigrar que en el chavismo. Pero en el chavismo también queremos ser como ellos y en la oposición veremos a más de una catirita que aplaude cuando aterriza el avión tal y como le han dicho que nosotros hacemos.

La cosa es bastante más compleja que la lucha de clases de la ortodoxia marxista. Ambos discursos sobre Venezuela están de principio en nuestra cultura. Para ir más allá de ellos, quizá más que una síntesis haga falta una trascendencia. Hace algún tiempo le dediqué un rato al tema y escribí un ensayo con más detalle que está aquí disponible.

¿Qué son fascistas los sifrinitos estos? No, no lo son. Ese concepto no nos atañe. Ellos no tienen un proyecto de limpieza étnica para conformar una nación pura, ni proyecto alguno.  Ellos sólo son optimistas en que algún día podrán limpiar a Caracas de su gente y quedársela sólo para ellos y sus amigos. Y ¿sabe qué? si tienen la oportunidad de hacerlo lo harán sin miramientos.

Pero, no se preocupe demasiado, lo más probable es que hagan lo que tienen siglos haciendo: ¡irse!.

La tradición tras “Caracas ciudad de despedidas”

Oíd el Canto de los Guerreros del Mucujún

Oíd el Canto de los Guerreros del Mucujún

En el Homenaje a la Resistencia Indígena, 12 de Octubre de 2003

José J. Contrerasi

Contaba el antiquísimo cuento del bisabuelo que ya pu’ayá en los tiempos remotos, indios Mocanarey fuyeron pa’rriba, pa’l páramo, pa’ las alturas de las carrerías de Caribay, las alturas del Ches. Bueno entonces fuyeron pu’ayá dizque pa’ enterrase en el útero de la tierra sagrada, ¿no?, en los mintoyes, que los llamaban. Y que los que se quedaban fuera se horcaban. Todo pa’ no convertise a la cristiandá, porque después quién respetaría a los taitas de la laguna… Quién… Quién…

Los Frailes no los encontraron, pero lo consideraron suicidio, ergo, infierno. Villamizar y Bastidasii razonaron y lanzaron sus hipótesis en las que ora los entierros masivos fueron sinónimos de escondite, ora fueron algunos que murieron mientras estaban escondidos, ora fueron sacrificios a los dioses, ora no existieron… Sino que lo de los entierros es una forma de resistencia en la psique interior de nuestros campesinos andinos…

Sí, seguramente fueron al infierno, sí… Seguramente fue estrategia, o error, o sacrificio, sí… Y seguramente fue resistencia también… Resistencia… Re-Existencia indígena…

Don Tulio no entendió porque el único que peleó fue Murachí…

Pero es que los guerreros del Mucujún Se enterraron

Se enterraron…

Se enterraron y se hicieron entierro.

Y desde allí resisten. Resisten en las altas horas de las noches frías del empinado Ande. Resisten en el espanto que atemoriza. En el espanto que encrespa en los encrespados páramos lúgubres de El Ande.

En los pueblos andinos, un entierro es una aparición proveniente de la tierra. Proveniente de la misma tierra de aquí y de la de las profundidades de los duendes del abismo de Arapuey. Proveniente de la tierra que cuida San Isidro…

En nuestra cultura, la andina, los entierros piden, o quizás ordenan, su desentierro… Y penan hasta lograrlo…

Don Tulio se equivocó, Murachí no fue el único valiente, no…

Él sólo luchó en el mismo campo del conquistador… Sólo eso… y quizás por escaramuza.

Los otros lucharon regresando a la tierra, enterrándose para atemorizar a los descendientes de los Mucus, los veladores de la señorita mayor de los primeros Chibchas. Atemorizándolos para que los desentierren…

Los guerreros del Mucujún resistieron a la hispanidad. Preñaron en fornicación adúltera a la Iglesia, la casta, la apostólica, la romana… Y concibieron a San Rafael, a San Benito, a La Candelaria, a San Isidro, hijos todos del Arco Iris. Del Arco Iris que rapta catiritos y pelirrojos. Preñadita quedó en temerosas noches de espantos, maracas y luces de entierros…

De ésta íntima relación surgió nuestra cultura andina, la campesina, que creció del semen Mucu, de la matriz Católica Romana y del orgulloso, pretensioso y cornudo padre español… Pero padre a fin de cuentas.

– o –

Y entonces, llegó la modernidad, la venezolana, con su falta de tierra, con su mundo importado, con su naturaleza urbana.

Y sus luces… Tan deslumbrantes… Artificiales… Luces engañosas y mentirosas, pero luces. Luces que esconden la luz del entierro. Luces que ocultan el espanto. Luces que vencen el temor ingenuo.

Y su ruido, modernidad bullanguera, que opaca el susurro suplicante enterrado…

Modernidad cobarde que alumbra oscuranas encendiendo “suiches”.

Modernidad cobarde y todopoderosa… Desterrada…

Modernidad caduca que teme dormirse por miedo a escuchar el hechizo pretérito de Tibisay en las entradas de El Valle, El Valle Grande, de Carrasco y los Alisares…

Fuerte es el árbol que resiste al viento; fuerte es la roca que resiste el río; fuerte es la nieve de nuestros páramos que resiste el sol.

Pelead guerreros; pelead, valientes; mostraos fuertes, como los árboles, como las rocas, como las nieves de la montaña”iii

Hechizo de resistencia… ¿no?

En nuestra cultura, los entierros espantan a muchos, pero se reservan sólo para unos pocos que tienen la posibilidad de desenterrarlos…

Sólo aquellos que cuenten con la sinceridad apropiada en el momento de la reverencia…

Oíd el canto de los guerreros del Mucujún” dijo la hechicera pu’ayá…

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i E-mail: joaquin@ula.ve

ii Villamizar, Thania; y Bastidas, Luis. Historia y Oralidad en los Campesinos de Mérida. En Mérida a través del tiempo. Los antiguos habitantes y su eco cultural. Compiladora: Jacqueline Clarac de Briceño. Consejo de Publicaciones. Universidad de Los Andes. Mérida. 1996.

iii Don Tulio Febres Cordero. La Hechicera de Mérida. “Los Mitos de los Andes”, Mérida, 1900.

Oíd el Canto de los Guerreros del Mucujún

Constituyendo la República en el Quehacer Social Andino

Constituyendo la República en el Quehacer Social Andino

 

 

Artículo publicado en la Revista Question en Mayo de 2004 en el que se aborda el problema de la refundación de la república desde el ámbito de la pluriculturalidad expresada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999.

 

Para ver el artículo completo haz clic aquí –> Constituyendo la República en el Quehacer Social Andino

Constituyendo la República en el Quehacer Social Andino

El Maltrato Cultural de la Sociedad Andina: Un Aspecto de Exclusión

El Maltrato Cultural de la Sociedad Andina: Un Aspecto de la Exclusión

 

Conferencia presentada en diciembre de 2003 ante la Fundación Don Bosco en la que se muestra la exclusión que realizamos de modos culturales propiamente andinos. Para ver la conferencia completa haga clic aquí –> El Maltrato Cutural de la Sociedad Andina: Un Aspecto de Exclusión.

 

El Maltrato Cultural de la Sociedad Andina: Un Aspecto de Exclusión

Strengthening Public Policy for a Sustainable Exchange of Knowledge between National and International Interests: Recent Legislative Developments in the Area of Traditional Knowledge in Venezuela

Capítulo en libro publicado con Rafael Fuentes Niño y Luisa Bernal http://www.unctad.org/en/docs/ditcted10_en.pdf

Protecting and Promoting Traditional Knowledge: Systems, National Experiences and International DimensionsProtecting and Promoting Traditional Knowledge: Systems, National Experiences and International Dimensions

Strengthening Public Policy for a Sustainable Exchange of Knowledge between National and International Interests: Recent Legislative Developments in the Area of Traditional Knowledge in Venezuela