Vamos a Organizarnos III

Vamos a Organizarnos III
José J. Contreras
http://www.analitica.com/va/politica/opinion/3893491.asp

Domingo, 26 de enero de 2003

El presente artículo es el último de una trilogía publicada en “Venezuela Analítica” con fecha 20 de diciembre de 2002 y 14 de enero de 2003. La idea principal de estos artículos es la de proponer una técnica para que los medios de comunicación puedan presentar la discusión política venezolana de la actualidad de manera “objetiva”. La técnica consiste, básicamente, en hacer suficientemente explícito el contexto desde el cual se interpreta una posición particular. De este modo, se presentan diversos y contrastantes puntos de vista que, expresados con suficiente claridad, permiten al lector formarse un juicio crítico. Ello no implica que se pueda presentar cualquier opinión. Todo lo contrario, implica un profundo compromiso por develar las diversas “caras” de la verdad. Para ello, cada punto de vista debe presentar un número muy reducido de premisas sobre las cuales se derive de manera lógica y coherente la argumentación necesaria sobre la cual se basa la interpretación particular del fenómeno político en discusión. Por su parte, el moderador debe velar por la rigidez lógica de la presentación de diversos y contrastantes puntos de vista.

Siguiendo este orden de ideas se esbozaron dos esquemas conceptuales normativos que le pueden permitir al moderador contar con algunas ideas generales para organizar la discusión política sobre los ideales de sociedad de la Venezuela actual. Estos esquemas son los conceptos ideales de Neo-Bolivarianismo (cobijado por el oficialismo) y Neoliberalismo (cobijado por gran parte de la oposición). Finalmente se demostró, siguiendo esta técnica de presentación, que aquellos que aseguran que el gobierno actual es comunista o son ignorantes de lo que es el comunismo, o son hipócritas.

El presente artículo expondrá algunos esquemas conceptuales descriptivos que puedan ayudar a esbozar posibles contextos desde los cuales algunas interpretaciones sobre la realidad venezolana puedan tener lugar. Los esquemas conceptuales descriptivos, al intentar delinear la realidad, no pueden ser tan “puros” como los esquemas normativos que presentan modelos conceptuales sobre ideales de sociedad. Los esquemas conceptuales descriptivos tienden a contaminarse unos con otros en oportunidades o, por el contrario, a explicar sólo algunos espacios sociales y quedarse “mudos” con respecto a otros. A continuación se esbozarán los siguientes esquemas conceptuales descriptivos: imperialismo, neo-mantuanismo y clientelismo.

Esquema Conceptual del “Imperialismo”

En la actualidad surge comúnmente el “imperialismo” como una de las principales causas de la situación política actual. Como imperialismo se conoce la búsqueda de algunas naciones por extender su dominio sobre otras, de manera abusiva, por medio de la fuerza o por influjos económicos y políticos. Es una práctica de vieja data y que ha ido cambiando en los modos de llevarse a cabo y en las ideas que propugna. La diferencia entre el imperialismo y otras formas de dominación se basa principalmente en la búsqueda por la utilización de organizaciones burocráticas impersonales para ejercer el dominio de una nación sobre otra u otras. Es de hacer notar que Venezuela surge como país bajo el dominio del imperio español.

Hoy día vivimos una situación sin precedentes relacionada con el dominio del mundo por un sólo país, los Estados Unidos de América. Sin lugar a dudas, los Estados Unidos de América han logrado ejercer su hegemonía militar, política, cultural y económica a todo lo largo del globo terráqueo. El modo de ser “americano” ha impregnado a todas las culturas del planeta. Sus productos culturales sustituyen a aquellos autóctonos de cada geografía. Su modo económico ideal de interrelación social ha devenido en el modo de interrelación social mundial a través del fenómeno llamado “globalización”. Su modo de interrelación política ha devenido en el modo de interrelación política global a través del sistema representativo democrático y su influencia en todos los foros políticos internacionales. Su poderío militar es incuestionable, omnipresente y siempre amenazante.

Han existido fuentes de resistencia ante el imperialismo actual de los Estados Unidos de América. Una de las más importantes proviene del mundo islámico que ve en el “modo de ser americano” una peligrosísima amenaza en contra de su propio “modo de ser” islámico. No todos los islámicos lo ven de este modo pero muchos de ellos, que así lo ven, reaccionan aferrándose al extremo a sus creencias.

Venezuela es un país en donde los Estados Unidos de América han venido ejerciendo su dominio desde finales del siglo XIX. Desde 1998 el presidente venezolano, un teniente coronel retirado apellidado Chávez Frías, ha venido actuando de un modo no cónsono con los intereses del Imperio. El Secretario de Defensa estadounidense, el general retirado Collin Powell, lo expresó claramente en su interpelación ante el Congreso Americano cuando, parafraseando sus palabras, dijo que “Chávez tenía amigos que no eran amigos de los Estados Unidos”. En efecto, Chávez Frías se ha acercado a algunos de los enemigos oficiales del Imperio: Irak, Siria, Libia, Irán, Libia y Cuba pues resulta que tenemos intereses comunes. Por otra parte, se la pasa de cumbre internacional en cumbre internacional, fustigando la organización de dichas reuniones. También se ha hecho líder, y de hecho ha ayudado a resucitar, organizaciones como el “Grupo de los 77 más China”, el “Grupo de los 15” y la “Organización de Países Exportadores de Petróleo”. Por último, cada vez que puede, predica la necesidad de un mundo multipolar…

En general, aquella parte de la población que es antiimperialista y que es “nacionalista” apoya a Chávez. Pero resulta que hay otra parte de la población para la que el discurso antiimperialista de Chávez le desafina. Los Estados Unidos de América nos han impregnado con su “modo de ser”. Los venezolanos, hoy día, comemos más hamburguesas que arepas. Nuestro deporte nacional es el béisbol y el que más practicamos el basketball. Nuestra principal fuente de distracción es el cine hollywoodense. Nuestro sueño de sociedad perfecta es Miami. Disney arrulla nuestros niños. “¿Cómo se le ocurre a ese carajo, juntarse con los enemigos de la sociedad de mis sueños?” diría indignado cualquiera de nosotros… Terror de los terrores, Chávez atenta contra nuestros sueños, “¡terrorista!”.

Esquema Conceptual del “Neo-Mantuanismo”

Al lado del Imperialismo, nos viene el Neo-Mantuanismo. Creo que este esquema conceptual puede explicar parte importante de las reacciones viscerales de la población, en especial de la clase media. Como “mantuano” se conocían, en los tiempos coloniales, a las familias blancas adineradas descendientes de los peninsulares. El “mantuano” cree profundamente en las jerarquías sociales y raciales, en la supremacía de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, y en que somos una colonia del Imperio.

El “neo-mantuano” intenta ser blanco. Si no lo es, trata de procrear hijos más blancos, para que vayan “lavando” la raza. Lo bonito es lo blanco, aquellos rasgos negroides o indígenas, al considerarse feos y asquerosos se intentan eliminar a través de maquillaje, cirugías, tipos de peinado y, fundamentalmente, en el adiestramiento de los ademanes. Una profunda disciplina sobre los ademanes y los hábitos caracteriza al blanco. Tan es así, que el refranero popular dice de aquel que se sale de “sí mismo”: “se le salió el indio”.

Ahora bien, resulta que el presidente de Venezuela es zambo. Zambo es el peor de los mestizajes posibles, esa mezcla nefasta de indio con negro. ¡Horror de los horrores, un presidente zambo!… En otras oportunidades han llegado a la presidencia personajes con ademanes mestizos, pero luego de un corto proceso de culturización se hacen mantuanos. “Si lo hicimos con Páez, lo hacemos con cualquiera” pudiese decir cualquier mantuano. Pero Chávez no lo acepta, aunque se haga la manicure y se vista de seda, “mono se queda”. No logra asimilarse al mantuanismo, se burla del mantuano, lo desprecia. Hasta se atrevió a colocar en el Panteón Nacional, que es la iglesia de la Santísima Trinidad, una alegoría de los restos del indio Guaicaipuro, ¡Santo Dios!, ¡Qué Blasfemia!.

Y es que el mantuano es católico. Chávez dice ser católico, pero esa verborrea es evangélica. Una vez se le salió, pero luego lo desmintió y mientras lo desmentía se le volvió a salir. Sin embargo, sabemos que no se confiesa evangélico porque muchos de sus votantes no le perdonarían no ser católico. Debido a que es evangélico y hasta medio brujo (zambo tenía que ser), le ha disminuido la mesada que anualmente salía del presupuesto nacional para el mantenimiento y sostenimiento de la gran infraestructura de la Iglesia Católica en Venezuela. Así que se nos está empezando a dañar la iglesia del colegio al que asistieron nuestros hijos. Además, nos subieron las matrículas de las universidades católicas donde estudian actualmente. “Un zambo evangélico en la presidencia… ¡Fin de mundo!”.

Por otra parte, el mantuano considera que Venezuela es una colonia y por ello es pro-imperialista. Y en este punto aplica todo lo que ya hemos mencionado acerca del pro y antiimperialismo. De aquí proviene esa profunda y arraigada convicción de concebirnos como inferiores, atrasados, pobres, subdesarrollados… ¡Colonia!, pues.

Pero el mantuano no es el “neo-mantuano”. El mantuano es un ser del pasado que desapareció con la guerra de independencia y la continua prédica modernista de “todos los hombres son iguales”. El “neo-mantuano” es una expresión cultural que vive en Venezuela escondida bajo los ideales modernos que se expresan en el discurso. El Neo-Mantuanismo se muestra en los ademanes, en las creencias y en los gustos. Si un blanco, católico, con aires de señor feudal y pro-yankee dice “todos los hombres son iguales” y hasta habla (que sólo hable) de equidad, ¡perfecto!. Pero ¡sálvenos Dios! que un zambo, evangélico, orgulloso de la negritud de su piel, con ademanes del populacho (tierrúo) y anti-yankee sea el presidente. “¡Qué Asco, si por lo menos aprendiera de Claudio Fermín!”.

Esquema Conceptual del “Clientelismo”

Por último, el “clientelismo”. La sociedad venezolana de finales del siglo XX se convirtió en una sociedad clientelista. Bajo esta concepción se entiende un sistema político y económico que utiliza el manejo de influencias como el mecanismo por excelencia de asignación de recursos. Las influencias vienen de diversas fuentes principalmente del poderío político y económico pero, en oportunidades provienen de amistad, familiaridad y/o compadrazgo. El sistema clientelista se oculta detrás de una máscara de legalidad moderna bajo la cual la asignación de recursos debería derivar o de un riguroso análisis racional sobre la mejor oferta al mejor precio o de un riguroso análisis de equidad. Por ello, la asignación de recursos clientelista, basada en la influencia, es ilegítima. El sistema clientelista impregna todo el ámbito social, desde las grandes asignaciones del Estado central, hasta la búsqueda de una cédula o la compra de un pasaje.

El sistema “clientelista” es presentado como uno de los grandes enemigos del proyecto ideal Neo-Bolivariano liderizado por el presidente Chávez Frías. Sin embargo, en este gobierno se siguen dando prácticas clientelistas que se encuentran profundamente enraizadas en nuestro modo de ser. La oposición dice que éste es un gobierno corrupto, más corrupto que los anteriores. No sabemos si es el más corrupto, ni lo podemos saber, suponemos que en efecto debe haber corrupción. Sin embargo, si este gobierno fuese tan corrupto como dicen, sería de esperar que las mafias clientelistas del pasado hubiesen podido insertarse bajo la actual administración. No obstante, vemos en los medios de comunicación muchas de las caras que anteriormente representaban el sistema clientelista del pasado haciendo una oposición extremista en la discusión política de la Venezuela actual…

Dura tarea para algún moderador comprometido. Le toca aperturar el medio para desplegar la verdad sobre lo que está sucediendo en el clientelismo de hoy día… ¿será que existen nuevas mafias y las viejas exigen su espacio? o ¿será que en verdad, el clientelismo ha visto menguada sus fuerzas y por ello contraataca con tanta fuerza?… ¿Qué papel jugaron los medios de comunicación en el mantenimiento y sostenimiento del clientelismo?… ¿Qué papel juegan estos medios hoy día?…

Conclusiones

Hemos esbozado seis esquemas conceptuales que pueden ayudar al moderador a encaminar la discusión política de la Venezuela actual para hacer explícitos los contextos sobre los cuales se sustentan las posiciones particulares. Un profundo compromiso por organizar la discusión política hoy día es una necesidad imperiosa. Sólo así podremos superar la ebriedad pasional en la que estamos envueltos. De este modo, será posible acceder a un espacio racional maduro de discusión sobre el bien común de la nación venezolana.

Esta imperiosa necesidad debe ser cubierta por los medios de comunicación. Estos, deben brindar los medios para que se logren comunicar los diversos puntos de vista que expresen verdades y para que se develen y censuren las mentiras. Sólo así, la comunicación podrá abrir espacio para la formación de una comunidad y un pueblo. Del modo como se está haciendo actualmente sólo se logrará o una profunda e irreparable división social, o lo que es peor, una sociedad idiotizada bajo un sólo y hegemónico punto de vista.

¿Habrá alguien, con un megáfono apropiado, con el genuino y humano interés por la conciliación de un pueblo?

email:joaquin@ula.ve

 

 
   
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