Asiria, XX -III – MMIII D.C.

Asiria, XX -III – MMIII D.C.

En el principio era la arena
Arena bañada en el agua
Agua que la encerraba
Agua que la delimitaba
Afuera, la nada
Adentro, entre el Tigris y el Éufrates, yacía Asiria… Babilonia… Occidente

En Asiria, la arena se erguía en torres que alcanzaban los cielos
En Asiria, las flores yacían inermes en los cielos, enraizadas en el aire…

Arena y Aire, Cielo y Tierra
Arena y Agua, Agua y Tierra

Según un cuento que proviene de los abuelos de los abuelos de mis abuelos, en Asiria los dioses se petrificaban en oro y se hacían carneros. Dicen que en Asiria, las serpientes poseían a los hombres y se transformaban en sus lenguas…

Según los abuelos, un día cayó una torre con miles de serpientes que se transformaron en lenguas y poseyeron a los hombres…

Y Asiria se hizo Babilonia…

Dicen los abuelos que las serpientes confundieron a los hombres y éstos conocieron el bien y el mal… Y mucha desolación cundió en Ur, y en Gish-Shir-Gal, y en Uruk, y en E-kur.

Y llegó el día en que los hombres, para que no brotaran las serpientes, hicieron silencio y oraron en sus templos… A su tiempo, Ea, el Dios de lo Correcto, encomendó a su hijo Marduk para que develara el dominio de las leyes. Leyes que permitieran a los confundidos hombres subyugar sus lenguas, destruir a los hacedores del mal, iluminar la tierra, proteger al débil y, finalmente, permitir el bienestar de la humanidad…

Y así nació la palabra humanidad…
Así nació la Humanidad.

Hamurabi, ordenado por Bel y poseído en su espíritu, escribió el código y con él instituyó la Ley escrita. Escrita en piedra como la esencia perdurable de las leyes inspiradas. Escrita en piedra porque de la Arena provienen los dioses de la Tierra.

El Código de Hamurabi talló en piedra el juicio. Y desde allí, la humanidad creyó en el juicio y en la prueba. Desde allí para que un hombre fuese culpable debía ser probado.

“Si alguien acusa a otro, y lo maldice, más no
puede probarlo, entonces el acusador deberá
ser condenado a muerte”

Desde allí, todo hombre debía dar su palabra, como juramento, para que la justicia reinara. Desde allí… las serpientes fueron subyugadas…

Con el tiempo vinieron hombres inspirados como el Rey David, Sócrates, Cicerón, Tomás, Rousseau y Jefferson. Hombres que inspiraban a los hombres y subyugaban sus lenguas…

A su tiempo, el código develado a Hamurabi realizó su consumación y las serpientes fueron completamente subyugadas. Fue el tiempo en que, por una vez, se hizo auto-evidente que todos los Hombres habían sido creados iguales… Como era en el principio, antes de los tiempos de las serpientes, cuando la arena se erigía en torres que se enterraban en los cielos….

Marduk ha cumplido su misión y ha regresado a Ea…

Y las serpientes, entonces, regresaron y poseyeron a los descendientes de Jefferson y prepararon nuevas torres con poderosísimas serpientes que se contaban en setenta veces siete. Y las montaron en sus carros de fuego, en sus dragones malditos y en sus monstruos marinos. Y las lanzaron entre el Tigris y el Éufrates para destruir a Asiria, a Babilonia, a Occidente…

¡Hagamos Silencio!

Oremos…

26 Marzo 2003 – Venezuela

poetas.com

Asiria, XX -III – MMIII D.C.

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